Ruta por la costa este de Canadá en 12 días

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Hacer un viaje por la costa este de Canadá es una de las mayores aventuras turísticas. ¿Explorar sus maravillas en sólo 12 días?, ¿y sin olvidarnos ninguno de sus tesoros naturales y arquitectónicos? ¿imposible? En las siguientes líneas descubrirás un itinerario por las ciudades, parques y monumentos más destacados de la parte oriental de Canadá, pensado para toda clase de viajeros.

Información sobre el itinerario:

Entre las características de este viaje por la costa este de Canadá destacan:

  • Debido a las enormes dimensiones de Canadá (9,985 millones kilómetros cuadrados, nada menos), desplazarse entre ciudades puede consumir buena parte del tiempo disponible. De ahí que nuestro itinerario se centre en ciudades con gran proximidad geográfica (Toronto, Ottawa, Quebec y Montreal). ¡No perderás demasiado tiempo viajando en coche o en tren!
  • En este itinerario no encontraremos grandes desafíos, pero 12 días se pasan volando, y por ello la intensidad del ritmo previsto es medio-alto, con el fin de disfrutar de lo mejor de la costa este de Canadá en este periodo de tiempo. Siéntete libre de adaptar tu estancia según tus preferencias.
  • El punto de partida no podía ser otro que las emblemáticas Cataratas del Niágara, fronterizas entre Estados Unidos y Canadá. Aunque la ciudad de Niagara Falls no es una de las más populares, sí cuenta con diferentes atractivos más allá de sus famosas cataratas, como la Torre Skylon. ¡Es un primer ‘bocado’ excelente antes de explorar la flor y nata de Quebec y Toronto!
  • En este itinerario de viaje por la costa este de Canadá tendrás la oportunidad de visitar el Mercado de St. Lawrence en Toronto, el famoso Canal Rideau en Ottawa, parques naturales como el de Algonquin o el de Gaspésie, el castillo Château Frontenac en Quebec o la Basílica Notre-Dame de Montreal, además de las citadas Cataratas del Niágara.
  • ¡Este itinerario está pensado para satisfacer a toda clase de viajeros! Los amantes del trekking quedarán encantados con las rutas de senderismo de los parques naturales de Algonquin y Gaspésie, mientras que los entusiastas de la arquitectura clásica no sabrán decir que no al Parlamento de Ottawa o al castillo Château Frontenac.
  • Lo más recomendable es visitar la costa este de Canadá durante los meses de verano, pues si bien los precios son algo más elevados, el clima y la animación social es máxima. No obstante, si tu prioridad es ahorrar al máximo en tu viaje, te puedes plantear viajar los meses de mayo, septiembre y octubre. Durante este periodo pueden reservarse vuelos y hoteles con facilidad y a buenos precios, sin renunciar a un clima agradable.
  • El siguiente itinerario de viaje por la costa este de Canadá no pretende ser un circuito integral por todos y cada uno de los destinos de este país. La idea es organizar un itinerario que permita explorar lo más representativo de Toronto, Ottawa, Quebec y Montreal y conocer los elementos más característicos de la costa este de Canadá.

Itinerario de viaje por la costa este de Canadá:

  • Día 1: Cataratas del Niágara
  • Días 2 y 3: Casa Loma y Mercado de St. Lawrence en Toronto
  • Días 4 y 5: Algonquin Provincial Park
  • Día 6: Parlamento de Ottawa y Canal Rideau en Ottawa
  • Días 7 y 8: Fiordo de Saguenay, dunas de Tadoussac y la bahía Eternidad
  • Día 9: Château Frontenac y Cascadas de Montmorency en Quebec
  • Día 10: Parque Nacional de la Gaspésie
  • Días 11 y 12: Basílica Notre-Dame y Jardín Botánico de Montreal

Descubre la magia de la costa este de Canadá en este itinerario de 12 días

En las siguientes líneas descubrirás un itinerario de viaje por la costa este de Canadá, con información útil acerca de los desplazamientos, los horarios y lo precios estimados. ¡Ponte cómod@ y disfruta!

Día 1: Cataratas del Niágara

Accediendo al territorio canadiense desde los aeropuertos de Buffalo Niagara, de Hamilton o de Toronto-Pearson Internacional, encontramos nuestra primera parada en la ciudad de Niagara Falls, donde se encuentran las Cataratas del Niágara, cuyo espectacular torrente de agua fluye procedente de los lagos de Erie, Hurón, Michigan y Superior.

En este destino encontraremos una amplia gama de actividades para toda la familia, con senderos para pasear y recorrer en bicicleta que bordean el famoso desfiladero del Niágara. Por si fuera poco, dispone de campos de golf, piscinas y otras atracciones que garantizan un sano entretenimiento al aire libre a todos sus visitantes.

Aunque las Cataratas del Niágara son una atracción natural y pueden visitarse en cualquier momento del día, algunos de sus accesos dependen de un horario determinado. Lo más recomendable es visitarla de jueves a domingo entre las 9 y las 20 horas. ¡La entrada es gratuita!

Días 2 y 3: Casa Loma y Mercado de St. Lawrence en Toronto

Siguiendo con nuestro viaje por la costa este de Canadá encontramos, a 1 hora y media de distancia en coche, la ciudad de Toronto, una de las metrópolis más animadas de Canadá. De entre todas sus atracciones elegiremos visitar Casa Loma.

Esta mansión de estilo neogótico, que puede visitarse entre las 9:30 y las 17 horas, se encuentra en la cima de la colina de Davenport. Su construcción duró más de tres años y data principios del siglo XX, y ha sido testigo de un siglo de romances, ambición y misterio.

Fue erigida por Sir Henry Pellatt, cuyo sentido de la belleza lo llevó a invertir millones de dólares para construir esta magnífica mansión, que comprende 98 habitaciones, 30 baños o 25 chimeneas, entre otras estancias. ¡Fueron necesarios más de 300 obreros para levantar esta edificación!

Por otra parte, entre las 5 y las 19 horas tenemos una cita con uno de los mercados más icónicos del continente americano. Hablamos del Mercado de St. Lawrence, un lugar ideal para encontrar productos frescos y quesos artesanales, así como un sinfín de alimentos caseros y productos horneados.

Este mercado, que celebró su 200 aniversario en 2003, se enorgullece de ser una de las atracciones más queridas de Toronto. Su historia comenzó en 1803, cuando Peter Hunter consideró que la tierra al norte de Front Street se renombraría oficialmente como Market Block. Aquí se construyó el primer mercado de agricultores, y dado que la estructura original se quemó en 1849 durante el Gran Incendio de Toronto, el actual edificio es, en realidad, una bonita reconstrucción de finales del siglo XIX. La zona recoge otros edificios y calles de estilo industrial por las que vale mucho la pena caminar y perderse para conocer mejor la ciudad.

Días 4 y 5: Algonquin Provincial Park

A casi 3 horas de viaje en coche de Toronto encontramos el Algonquin Provincial Park, tierra de lagos, crestas rocosas y cientos de colinas bañadas por la naturaleza salvaje.

Los aficionados al camping encontrarán un sinnúmero de senderos y campamentos donde establecerse y disfrutar del mágico entorno natural de Algonquin. Además de las actividades típicas en cualquier parque, éste es famoso entre los pescadores gracias a las oportunidades de pesca de trucha que ofrece durante el mes de mayo. Por otra parte, la primavera es la mejor época para disfrutar de la observación de aves en todo el parque.

Si decides viajar en agosto, merece la pena destacar el Public Wolf Howl, una actividad muy interesante que este parque ofrece desde hace 50 años. A través de este programa de actividades tendrás la oportunidad de conocer de cerca la vida del lobo y otras especies autóctonas de la zona.

Día 6: Parlamento de Ottawa y Canal Rideau en Ottawa

Con la llegada del sexto día de nuestra ruta, te proponemos abandonar las rutas senderistas de Algonquin y adentrarte en la ‘jungla de cristal’ de Ottawa. Esta mágica ciudad alberga algunas de las atracciones más interesantes de nuestro itinerario turístico por la costa este de Canadá.

Ottawa se encuentra a 2 horas y media en coche de Algonquin Provincial Park. Además, puedes aprovechar para consultar guías de viaje, echar una pequeña siesta o almorzar durante el trayecto. ¡El tiempo es oro en la costa este de Canadá!

El Parlamento de Ottawa será nuestra primera parada en esta ciudad canadiense. Este es uno de los edificios más emblemáticos del país, con una arquitectura de estilo neogótico que se alza sobre una colina a orillas del río Ottawa. A diferencia de lo que sucede en otros parlamentos del mundo, los visitantes son bienvenidos aquí para hacer visitas guiadas o asistir a momentos tan especiales como el cambio de guardia, una ceremonia gratuita donde los guardias desfilan con uniformes escarlatas y sombreros de piel de oso.

Por otra parte, los terrenos aledaños al Parlamento son muy fotogénicos gracias a los monumentos dispersos por el territorio, destacando la simbólica Centennial Flame. El horario de apertura varía considerablemente a lo largo del año, y las visitas suelen hacerse en tours, que requieren la compra de tíckets.

La siguiente parada de nuestro viaje por la costa este de Canadá se encuentra en los límites de Ottawa, conectando esta ciudad con el lago Ontario y el río San Lorenzo. Nos referimos al Canal Rideau, que abarca una impresionante longitud de 202 kilómetros.

Desde su creación a principios del siglo XIX, el Canal Rideau se ha convertido en un icono del patrimonio nacional de Canadá, sirviendo como aliviadero comercial de las tensiones entre este país y Estados Unidos. Para el público turista, el canal ofrece una amplia gama de actividades divertidas: paseos en barco, pesca, senderismo, kayak o ciclismo, así como numerosos bares y restaurantes donde degustar la gastronomía canadiense (no puedes marcharte sin probar el Tourtière, el Peameal Bacon o el delicioso Smoked Meat Sandwich).

Días 7 y 8: Fiordo de Saguenay y dunas de Tadoussac

Debido a la distancia de la ciudad de Saguenay con respecto a Ottawa, es aconsejable utilizar una de las líneas de tren en la Ottawa Station, ya que la distancia en coche es de 6-7 horas.

Pero el esfuerzo del viaje no nos decepcionará, pues el destino final será el Parque Nacional Fiordo Saguenay en la provincia de Quebec. El parque está situado en el extremo oriental del río Saguenay, y debido a la intensa actividad industrial de los siglos XVIII y XIX, sus bosques no son tan amplios como en sus orígenes.

Este parque se creó en 1983 con el fin de proteger las aguas del fiordo, y abarca más de 300 kilómetros de senderos, valles y atracciones tan interesantes como las dunas de Tadoussac. Esta atracción natural fue llamada así por los indígenas innu (Totouskak, concretamente) y significa ‘tierra de langostas’. Estas dunas, así como el resto de atracciones del Fiordo de Saguenay, no decepcionarán a los amantes de la aventura.

Día 9: Château Frontenac y Cascadas de Montmorency en Quebec

Sin abandonar el territorio de Quebec, en pleno centro histórico, encontramos nuestra siguiente parada en un castillo de película, construido por la compañía ferroviaria Canadian Pacific en 1892, contando con el arquitecto Bruce Price. El Château Frontenac formaba parte de un resort de hoteles de la época, erigido con la finalidad de incentivar el turismo deluxe en los trenes de Canadian Pacific.

Conocido a su vez como el castillo de Frontenac, este monumento histórico suele explorarse en visitas guiadas de una hora de duración, que requieren la compra de tíckets, cuyo precio varía en función del proveedor. Junto con la Ciudadela de Quebec, el Quartier Petit Champlain, el Museo de la Civilización y la Notre-Dame de Quebec, el Château Frontenac destaca entre los puntos de interés de esta bella ciudad.

En el Parc de la Chute-Montmorency descubrimos las famosas Cascadas de Montmorency. Si bien no son tan majestuosas como las Cataratas del Niágara, no tienen nada que envidiarles. Y es que las de Montmorency presumen de ser 30 metros más altas, con un lecho de caída de casi 20 metros de profundidad, nada menos. Forman parte de una importante instalación hidroeléctrica que proporciona energía a la región que rodea la ciudad. Lo más destacado de esta atracción es el gran salto de 84 metros que la cascada hace en el río San Lorenzo.

Si deseas visitarla como parte de este viaje por la costa este de Canadá, debes saber que están situadas en la desembocadura de río Montmorency sobre el río San Lorenzo, frente a la isla de Orleans. Deben su nombre a Enrique II de Montmorency, virrey de la Nouvelle-France.

Día 10: Parque Nacional de la Gaspésie

Una de las últimas paradas de este itinerario por la costa este de Canadá es el Parque Nacional de la Gaspésie, también dentro de los límites de la provincia de Quebec, ubicado cerca de la ciudad de Sainte-Anne-des-Monts.

Este parque natural alberga 25 montañas de más de 1000 metros de altura, presumiendo de tener el único rebaño de caribús al sur de St. Lawrence. Para los amantes de la naturaleza, no hay nada como contemplar los paisajes de las montañas Chic-Choc y McGerrigle y deleitarse con su variada vida silvestre, que atesora más de 150 especies de aves, así como sus exóticas plantas y árboles.

Debido a la amplitud de este parque y al gran número de atracciones que acoge, deberemos dedicarle el décimo día de nuestro viaje por la costa este de Canadá. ¡Pero la experiencia merece la pena!

Y es que el Parque Nacional de la Gaspésie ofrece una amplia variedad de opciones de ocio: senderismo, kayak, surf de remo, piragüismo o la pesca de salmón, así como experiencias de esquí. Dispone, además, de una amplia red de senderos, ideales para descubrir el parque de forma cómoda, a veces con las fascinantes indicaciones de guías y guardas forestales.

En cuanto al alojamiento, hay opciones para todos los gustos: desde campings, cabañas y bungalows, hasta el cómodo hotel Gîte du Mont-Albert, célebre por su magnífica cocina, rica en platos típicos de la región. Esta atracción permanece abierta durante todo el año.

Días 11 y 12: Basílica Notre-Dame y Jardín Botánico de Montreal

Para afrontar los últimos días de este viaje por la costa este de Canadá debemos hacer un pequeño viaje de Quebec a Montreal: casi 3 horas en coche que nos costaría bastante en taxi y que puede hacerse en coche de alquiler, aunque nosotros recomendamos hacer el recorrido en tren desde la estación Gare du Palais, ya que el recorrido es muy bonito.

Una vez en la ciudad de Montreal, nos dejaremos conquistar por una de las basílicas más bellas del mundo: la de Notre-Dame. Los viajeros interesados en el renacimiento gótico quedarán encantados con la arquitectura de este edificio, adornado con altos y coloridos techos, tallas intrincadas y un espectacular órgano de tubos Casavant Frères, provisto de 4 teclados y 7.000 tubos. La Basílica Notre-Dame se remonta al año 1891 y puede visitarse de 8 a 16:30 horas, aunque sus horarios de apertura pueden cambiar a lo largo del año.

Pero no puedes marcharte de esta ciudad sin antes visitar otra de sus joyas históricas, el Jardín Botánico de Montreal, famoso por ser uno de los jardines botánicos más grandes del mundo. Cuenta con más de 22 mil especies de plantas, 10 invernaderos de exhibición, el Frédéric Back Tree Pavilion y más de 20 jardines temáticos repartidos en 75 hectáreas. ¡Alucinante!

Esta última parada, que puedes hacer entre las 9 y las 18 horas, te permitirá respirar un poco de aire puro antes de emprender el viaje de regreso.

No hace falta que regreses a la ciudad de Niagara Falls para reservar un billete de vuelta hasta tu ciudad de origen, pues Montreal cuenta con el Aeropuerto Internacional Pierre Elliott Trudeau, el Aeropuerto de Montreal-Saint-Hubert y el Aeropuerto Internacional de Montreal-Mirabel, donde Air Canadá, American, Air Transat y otras aerolíneas locales conectan la ciudad de Montreal con las principales ciudades de Europa y América. Esperamos haberte ayudado a preparar tu aventura y … ¡Buen viaje!